José Antonio Verde Fotógrafo

Fotografía esférica

27 de septiembre de 2026

Una aventura en 360°

Escultura de esferas reflectantes: Reflejos, fotografía de Javier Morales
«Reflejos». Fotografía: Javier Morales

Ya desde pequeñito quería verme el cogote, hecho que me frustraba a todas horas, el giro rápido de cabeza no funcionaba, también jugaba con espejos sin conseguirlo; bueno, casi, sí que había una forma, el peluquero de mi barrio era el único que lo conseguía; tras la faena de esquilado, rasurado y cepillado, hacía varias pasadas rápidas, de oreja a oreja, formando un arco alrededor de mi recién rapada cabeza que una ávida mirada, rebosante de curiosidad, registraba minuciosa los detalles de ese cogote trasquilado, tan cercano y lejano a la vez.

Y qué tiene esto que ver con la fotografía, te preguntarás. Pues algo sí. Intentar captar en una sola imagen todo lo que nos rodeaba es algo que, antes o después, ha llamado la atención de cualquier aficionado a la fotografía, ya sea utilizando esos angulares extremos, también llamados ojos de pez; o con herramientas de lo más cotidianas, como por ejemplo una cuchara, el tapón del desagüe, la tapa de una olla exprés, el típico espejo cóncavo que ponen en un cruce de escasa visibilidad, etc. Hay multitud de objetos en los que ver reflejado nuestro entorno. Con el «pero» de las enormes distorsiones que producen, al más puro estilo Kerstez.

Ya desde tiempos muy analógicos se vienen haciendo fotografías panorámicas, bien con cámaras especialmente diseñadas para ello, bien uniendo diferentes imágenes. Pasaron los años y se normalizó en nuestras vidas el uso de la tecnología, captar imágenes se podía hacer en un soporte «intangible», las cámaras fotográficas convertían la luz en datos que podíamos manipular a nuestro antojo con un ordenador.

Entonces, si fotografiase todo lo que me rodea a partir de fotos parciales, ¿podría tener en una única imagen lo mismo que vería si girase sobre mis pies?

La tecnología actual lo permite. Podemos realizar este tipo de fotografías con cámaras específicas, que cada vez resultan más asequibles, y con muy buenos resultados, un clic y para casa. Y aunque no nos demos cuenta, esta forma de captar nuestro entorno forma ya parte de nuestras vidas, como es la aplicación de Google Street View, que nos permite recorrer el mundo sin levantarnos del sillón.

Pero si lo que queremos es conseguir un buen resultado hay que complicarse un poco la vida. Para captar una fotografía envolvente que cubra los 360° necesitamos una cámara digital con su objetivo, un trípode y una rótula nodal.

Espejo convexo de tráfico que refleja una calle
Espejo convexo
Reflejo de la cámara en una esfera metálica
Reflejo de la cámara en una esfera

El nombre viene por lo que se conoce como Punto Nodal de un objetivo o punto de no paralaje. La explicación es sencilla, si estiramos el brazo y levantamos un dedo y lo miramos alternativamente guiñando un ojo y luego el otro, veremos que hay un cambio aparente de posición con relación al fondo. Esta peculiaridad es la que nos permite ver lo que nos rodea en tres dimensiones y calcular la distancia a los objetos. El problema viene si hacemos fotografías con intención de unirlas en una sola imagen, a la hora de coserlas nos vamos a encontrar que en las uniones entre ellas tendrán zonas que no se pueden superponer. Es el error de paralaje.

Tiene fácil solución, lo conseguiremos con una rótula nodal. El dispositivo consiste en un soporte que nos permite rotar y desplazar el conjunto cámara objetivo hasta encontrar el punto en el que su giro no causa error de paralaje. Ese es el Punto Nodal.

La rótula nodal tiene una base giratoria en la que podemos configurar los grados de rotación necesarios para conseguir el solape entre las diferentes imágenes, mínimo del 20%, aparte permite que la cámara mire hacia arriba y hacia abajo, y todo sin perder el punto nodal.

Cuanto menor sea la distancia focal del objetivo menor número de fotografías habrá que tomar, también tendremos menor definición en el resultado final.

Lo entenderemos mejor con un ejemplo práctico: vamos a suponer que tenemos una cámara de formato completo y un objetivo de 12mm. Podemos realizar un barrido horizontal tomando fotos cada 60°, es decir, que tomaremos 6 fotos; levantamos la cámara 90° y realizamos otro barrido de 4 fotos, con ellas, el cénit o punto superior de la esfera estará solapado en todas; de igual manera hacemos otras 4 para captar el nadir o punto inferior de la esfera, claro está que en estas sacaremos el trípode, sí o sí. Luego hay que borrarlo en postproducción. Lo ideal sería un barrido intermedio a 45°. Cuantas más fotos mejor. Si eligiésemos un 50mm habría que hacer unas 50 fotos, la imagen final tendría una gran definición, pero ocuparía mucho espacio en el disco y sería pesada de mover y procesar por los programas de edición.

Fotografía esférica de un castañar en Montánchez, Cáceres
Castañar, Montánchez (Cáceres)

La composición de la imagen resulta bastante compleja, hay que elegir un sitio que nos permita captar el entorno minimizando los riesgos de tener un resultado final poco satisfactorio.

Una vez que llegamos al lugar elegido hay que dedicarle un buen rato a meditar cómo vamos a hacer la fotografía. Aquí hay que pensar un poco al estilo analógico, no vas a saber cómo ha quedado hasta que no la reveles. Si no ha salido lo que esperabas habrás perdido la ocasión y te tocará volver a repetirla, y eso no siempre será posible. Hay que medir la luz, calcular la hiperfocal, ajustar el ISO, el balance de blancos, la velocidad, el diafragma, colocar la rótula sobre el trípode, nivelar y enfocar. Es un tipo de fotografía para hacer sin prisas. Además, es imprescindible trabajar en modo manual, cualquier ajuste automático que haga la cámara dará como resultado cambios de tonalidad o de enfoque que nos impedirá unir las imágenes de forma correcta.

Panorámica esférica dentro de una dehesa
Dentro de la dehesa

¡Fundamental! Nivelar correctamente la cámara, un horizonte torcido es muy difícil de corregir en este tipo de fotografía. Hay que montar un nivel en la zapata del flash, girar y comprobar varias veces. Si tu cámara tiene horizonte virtual mucho mejor.

Es muy importante el uso de un disparador para evitar que nos salga trepidada. También hay que procurar trabajar con diafragmas cerrados, no solo por aumentar la profundidad de campo, sino porque los desenfoques de fondo rara vez funcionan en este tipo de fotografía. Hay ocasiones en las que nos vamos a encontrar un rango dinámico muy amplio entre luces y sombras, en estos casos es recomendable hacer un horquillado con varias imágenes.

Otros retos para superar a la hora de conseguir una buena fotografía esférica son las nubes, se mueven y podemos encontrar escalones en el cosido de las imágenes, o bien los cielos limpios, que carecen de puntos de referencia. Eso nos obligará a realizar las fotografías procurando que haya puntos fijos en el paisaje que sirvan de referencia.

Si hacemos una foto de este tipo en una plaza con gente, el resultado final será una plaza con mucha gente. Al igual que las nubes, la gente tiene la costumbre de moverse, así que es inevitable fotografiar a la misma persona en dos o tres sitios. Un error muy habitual, sobre todo en novatos, es sacar la mochila en alguna de las fotos.

Panorámica esférica del castillo de Montánchez en Cáceres
Castillo de Montánchez (Cáceres)
Panorámica esférica de la Peña del Águila en Magacela, Badajoz
Peña del Águila, Magacela (Badajoz)

Cuando llegamos a casa tenemos la tarjeta de memoria con un gran número de fotografías, y hay que procesarlas todas con los mismos parámetros, si levantamos sombras en una y en la que se solapa no, tendremos diferentes tonos en el resultado final.

Este tipo de fotografía abre el mundo a una variedad muy valorada, que es la de las visitas virtuales. Pongamos un ejemplo: el Teatro Romano de Mérida. Podemos hacer fotos esféricas en lugares clave y «saltar» de foto en foto (de esfera en esfera) para visitar el monumento en toda su plenitud. Al estilo del Street View de Google, pero con una gran calidad.

Desde aquí animo a cualquier aficionado que posea una cierta dosis de inquietud por el tema a aventurarse en el mundo de captar este tipo de imágenes. Requieren de mucha paciencia, práctica y disciplina, sin embargo, los resultados son altamente enriquecedores. Siempre queda la opción de comprar una cámara de 360° específica o bajarte alguna aplicación para el teléfono que te haga todo el trabajo, pero si has llegado leyendo hasta aquí, imagino que descartarás el camino fácil.

Panorámica esférica del Meandro del Melero en Cáceres
Meandro del Melero (Cáceres)

Para visualizar correctamente en 360° las fotografías esféricas de este artículo, visita el álbum de fotografías esféricas.

Flickr de José Antonio Verde · 500px de José Antonio Verde

Retrato en blanco y negro de José Antonio Verde
Texto y fotografías: José Antonio Verde, excepto «Reflejos», de Javier Morales

Artículo publicado originalmente en SYMART Magazine, número 48. Consulta las ediciones de SYMART Magazine.

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